El estudio del autismo comienza en el 1943 con la publicación de un amplio informa realizado por Kanner. Gracias a el se abrió la puerta hacia una enfermedad de la que poco o nada se sabía.
Para diagnosticarse el autismo, la persona debe presentar al menos dos de las siguientes características de la alteración cualitativa referente a la interacción social:
1. Presencial de una alteración importante del uso de múltiples comportamientos no verbales, como es la expresión facial, el contacto visual, posturas corporales…
2. Teniendo en cuenta el nivel de desarrollo del niño, este presentará una incapacidad para desarrollar relaciones con los compañeros.
3. No presentan la tendencia espontánea para compartir objetos, juegos o intereses, con otras personas. Los niños suelen mostrar sus juguetes a otros.
4. Hay una evidente falta de reciprocidad social o emocional.
Debe presentar al menos dos de los puntos relacionados con la alteración cualitativa de la comunicación:
1. Dentro del desarrollo del lenguaje oral, tendrá un retraso o ausencia total del mismo.
2. Si tiene un habla adecuada, la alteración será a la hora de iniciar o mantener una conversación.
3. Utilizan el leguaje de forma estereotipada y repetitiva.
4. Teniendo en cuenta el nivel de desarrollo del niño, habrá una ausencia de juego realista espontáneo, variado o de juego imitativo social.
Debe presentar al menos una de estas características que se relacionan con los patrones de comportamiento, intereses y actividades, restringidos, repetitivos y estereotipados.
Para diagnosticarse el autismo, la persona debe presentar al menos dos de las siguientes características de la alteración cualitativa referente a la interacción social:
1. Presencial de una alteración importante del uso de múltiples comportamientos no verbales, como es la expresión facial, el contacto visual, posturas corporales…
2. Teniendo en cuenta el nivel de desarrollo del niño, este presentará una incapacidad para desarrollar relaciones con los compañeros.
3. No presentan la tendencia espontánea para compartir objetos, juegos o intereses, con otras personas. Los niños suelen mostrar sus juguetes a otros.
4. Hay una evidente falta de reciprocidad social o emocional.
Debe presentar al menos dos de los puntos relacionados con la alteración cualitativa de la comunicación:
1. Dentro del desarrollo del lenguaje oral, tendrá un retraso o ausencia total del mismo.
2. Si tiene un habla adecuada, la alteración será a la hora de iniciar o mantener una conversación.
3. Utilizan el leguaje de forma estereotipada y repetitiva.
4. Teniendo en cuenta el nivel de desarrollo del niño, habrá una ausencia de juego realista espontáneo, variado o de juego imitativo social.
Debe presentar al menos una de estas características que se relacionan con los patrones de comportamiento, intereses y actividades, restringidos, repetitivos y estereotipados.
1. Preocupación extrema, llegando a ser absorbente, por uno o más patrones estereotipados y restrictivos, con interés anormal, ya sea por intensidad, por el objeto en cuestión…
2. Devoción aparentemente inflexible a rutinas o rituales determinados, que no son funcionales.
3. Manierismos motores estereotipados y repetitivos, como pueden ser movimientos de todo el cuerpo o sacudidas de las manos…
4. Preocupaciones exageradas y persistentes por determinadas partes de objetos.
Antes de los tres años de edad, se verá un retraso o funcionamiento anormal en por lo menos una de las siguientes áreas: interacción social, el lenguaje usado en la comunicación social y en el área de los juegos simbólicos o imaginativos.
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